2. Jafet, será engrandecido.
Noé, bendice a sus hijos
proféticamente, se cumplió en la primera venida de Jesús. Gen 9:27. Isaías
recuerda este hecho. Después que Judá va al cautiverio de Babilonia. Diciendo
entre otros aspectos lo siguiente:
Ciertamente, tú has dejado a tu pueblo, la casa de Jacob. Porque
están llenos de costumbres traídas del oriente. Y de agoreros, como los
filisteos. Pactan con los hijos de los extranjeros.
Su tierra está llena de plata y oro, sus tesoros no tienen fin.
También está su tierra llena de caballos, y sus carros son innumerables.
Además, su tierra está llena de ídolos. Se han arrodillado ante
la obra de sus manos. Y ante lo que fabricaron sus dedos.
Se ha inclinado el
hombre, y el varón se ha humillado. Por tanto, no los perdones. Isaías
2, 6-9.
El profeta Isaías profetiza y
anuncia, que Israel y Judá decayeron por quebrantar su pacto. Cuando vino el
Mesías, no poseían la gloria que Dios había dado a David y su hijo Salomón como
reyes de Israel. Pasando la ciudad de Judá en Jerusalén a ser dominada por el
Impero Romano. A quien Dios había engrandecido. A los descendientes de Jafet
que son los descendientes de Europa. Y ellos habitaron en la tierra de Sem,
descendientes de Israel. Les servía, los demás pueblos que son descendientes de
Cam.
Lo antes mencionado tenía que
suceder, antes la llegada del Mesías. Y era una señal profética que solo el
pueblo de Israel conocía. Por lo tanto, ellos conocían el tiempo de su venida.
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